Dice la historia del Dakar que quien gana la primera etapa en la categoría Coches jamás logró adjudicarse la competencia. Sainz enfrenta ahora a los demonios para defender el Nº1 logrado en 2010. En el aperitivo entre Entre Ríos y Córdoba, Peterhansel y Al-Attiyah demostraron que tienen el tridente a mano para pinchar al español. Bien lo de Terranova, aunque deberá hallar mayor ritmo para no perder de vista a los primeros ubicados. Reginato se sintió en su salsa: terminó una etapa sin correr a nadie, pero desafiándose a sí mismo.
Lo de las Motos fue increíble: el "mochilero" Faria ganó con todas las de la ley y sorprendió con una etapa feroz. Pero lo penalizaron ¡por el exceso de velocidad de una zona controlada! Así Despres, el "jefe" del equipo y gran favorito, pasó a la cima. Bollero cumplió, pese a algunos problemas con los sistemas de navegación.
Lo de Patronelli fue otra cuestión increíble: ¿acaso su cuatriciclo no fue probado hasta el hartazgo? La particular situación que lo llevó a largar tarde por un problema que más parece de cualquier hijo de vecino que de un piloto de elite como él, será motivo de comentario varios días.